“Una cuarta parte de los niños en el mundo sufren retraso en su crecimiento, y el 80 por ciento de ellos viven en tan sólo 20 países. La malnutrición es la causa de un tercio del total de muertes de niños en el mundo, costando 2,6 millones de vidas cada año”, indica un nuevo informe lanzado por Save the Children.
Las dos causas principales del hambre crónica señaladas en el informe son la pobreza y un sistema alimentario mundial que no funciona. Ambos problemas podrían solucionarse con un mayor compromiso político.
Save the Children propone un nuevo enfoque para hacer frente a la crisis, en el que gobiernos, organismos de desarrollo, empresas e individuos desempeñan su papel en la lucha para acabar con la malnutrición infantil. Refuerza lo que el movimiento “Acabar con el hambre” (“EndingHunger”) ha estado defendiendo: crear un compromiso político hacia la seguridad alimentaria.
La realidad que refleja el informe es aterradora, pero el futuro podría ser todavía peor: si continúa la tendencia actual, se calcula que otros 450 millones de niños podrían sufrir retraso en su crecimiento.
Para saber más sobre lo que hace la ONU, visite el sitio web
Every Woman, Every Child (“Cada mujer, cada niño”) [EN] y medite sobre lo que cada uno de nosotros puede hacer para proteger a la próxima generación.








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